El diálogo comienza con una conversación llevada a cabo entre Terpsion y Euclides. Ambos recuerdan el diálogo (que Euclides ha conservado por escrito) que, ya hacía tiempo, mantuvieran Sócrates y Teeteto, en el momento que mantienen los esta conversación, es retirado del campo de batalla moribundo. Terpsion y Euclides caminan hacia la casa de éste último con el objetivo de leer el diálogo que conserva como un tesoro.
Sócrates, como siempre, acepta con reparos tal definición pues plantea algunas dudas. Y la primera duda que le plantea la definición de Teeteto es la siguiente: Si damos, por hecho, que existen juicios verdaderos, entonces estamos dando por supuesto la existencia de juicios falsos, esta es la nueva línea de investigación.
La Perplejidad Socrática se produce porque si un Juicio Falso es una confusión entre imagen y objeto parecido a tal imagen; ¿cómo explicar tal confusión en los casos en que se trata únicamente de pensamientos íntimos? Aquí, la confusión y el engaño parece que no tienen sentido. Pues bien, ello es lo que lleva a Sócrates a analizar, a través del famoso Simil de la Pajarera, primer juicio falso en aquel caso en que únicamente interviene el pensamiento consigo mismo.
En su explicación. El Símil presenta al alma como una especie de "palomar" en donde acerca de diferentes saberes cazados o aprendidos, cabría preguntarse:¿los poseemos o los tenemos? De nuevo perplejidad ante la respuesta. Ello hacer ver a Sócrates la necesidad de tener que contestar antes acerca de la Naturaleza de la Ciencia. Lo que sucede es que ello nos sitúa de nuevo ante la segunda respuesta de Teeteto de que la Ciencia es la disciplina que formula juicios verdaderos. En el análisis de los juicios verdaderos, Sócrates, hace ver a Teeteto que tampoco resulta inteligible afirmar que la Ciencia es formular juicios verdaderos.
 
CRITICA
Sócrates parece decir que no podemos aspirar a tener conocimiento o ciencia si intentamos analizar la realidad a partir del estudio de sus elementos. Pero tampoco si consideramos a tal realidad como un todo en donde, a su vez, existan partes.
Después de ver las contradicciones en que puede caerse si se defiende que el conocimiento o ciencia consiste en la realización de juicios en donde se demuestra su verdad a partir de la consideración de los elementos de la realidad investigada o a partir de la consideración desde la totalidad de tal realidad como conjunto de tales elementos, Sócrates, vuelve otra vez al análisis de los elementos pero ésta vez considerándolos como algo cognoscible y no como algo incognoscible, como sucedía anteriormente.
 
Fleites Briones Edrait, 1352-B

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En esta página encontraras informacion sobre los trabajos realizados para la clase teórica de tercer semestre en la carrera de psicología de la FES Zaragoza.

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